Hay restaurantes que nacen con una idea clara y otros que nacen con una pregunta. Origine pertenece al segundo grupo. Este restaurante no viene a competir por ver quién hace la pizza más ortodoxa, sino a responder a una pregunta: ¿Qué pasa cuando Italia y España se fusionan? El resultado es una reinterpretación consciente, con identidad propia, donde el producto manda y la técnica acompaña.
Este restaurante es la traducción gastronómica de una historia personal: la de Salvatore Romano, un joven napolitano que llegó a Madrid con solo 19 años con una idea clara en la cabeza y muchas horas de hostelería por delante. Origine no es una pose ni una reinterpretación oportunista de la cocina italiana: es el punto de encuentro entre dos culturas que Salvatore conoce desde dentro.
En Origine, la cocina italiana se fusiona con los mejores productos españoles sin estridencias. Aquí hay producto, técnica y una lectura contemporánea que entiende el sabor como algo cultural. El resultado es una carta que se reconoce italiana en el fondo, pero que habla con acento español.
Toda su carta está pensada para compartir, para probar, para conversar. Comer en Origine no es un acto individual: es una experiencia colectiva, como mandan ambas tradiciones.
La carta es el mejor resumen del concepto. Arranca con bocados directos y reconocibles, como las brochetas de mortadella y guanciale a la brasa, acompañadas de pesto de pistacho, chipotle ahumado, ricotta y mayonesa de limón. Un plato que mezcla humo, frescura con equilibrio y personalidad. Un plato que sí o sí deberás pedir. El Lingote Ibérico es otro de esos platos que no necesitan explicación larga: milhojas de patata crujiente con steak tartar de picaña madurada y crema de yema de huevo a baja temperatura. Textura, intensidad y técnica bien medida.
Especial mención merecen los Padellini, uno de los sellos de la casa. Una reinterpretación moderna de la pizza que se hornea en un molde metálico (una “padella” o sartén pequeña) resultando en una masa fermentada, alta, esponjosa por dentro y crujiente por fuera, que se rellena con ingredientes frescos después del horneado para mantener su sabor e intensidad . El Padellini Bellota mía es una de las opciones que conquista paladares. Base de pesto de tomate rojo elaborado con tomates del Vesubio semi-secos al sol, marinados con ajo y albajhaca. Coronado con stracciatella de leche de búfala con gel de albahaca, láminas de jamón ibérico de bellota.
Como no podía faltar en este restaurante hay una sección que resume el espíritu de Origine es la de pasta con alma española, platos que conectan la campiña italiana con la dehesa ibérica. La Carboibérica es una declaración de intenciones: spaghetti en zabaion verde con Mahón curado, chistorra de Arbizu y panceta de bellota. Roma y Madrid en el mismo plato, sin pedir permiso. Pero si hay otro plato que te transporta a la infancia de Salvatore Romano es Érase un Domingo… un plato que lleva la cocina al terreno emocional: ditalini al horno gratinados con ragù de carrillada, panceta ibérica y vino fino de Jerez, coronados con fondue de queso del Casar y un toque de miel. Confort, memoria y cocina lenta.
Sin duda, Origine es un restaurante pensado para compartir, para disfrutar y para saborear Italia y España dentro de un mismo plato.

Dirección: Calle de Rafael Calvo, 36
Horario: De martes a domingo de 13:00 a 23:30 horas; domingo y lunes de 13:00 a 16:00 horas.
Precio: 40€
Texto y fotos: Elena R. Feijoo