Es de esas preguntas que igual no te has formulado nunca, pero al escucharla o pensarla, te apetece saber más.
De primeras seguro que te viene a la cabeza las bandejas de metal y un mejunje pastoso a más no poder, sin sabor y con un color entre marrón y gris, servido por un tipo con cara de pocos amigos. ¡Cuanto daño han hecho las pelis de Hollywood!
Nada más lejos de la realidad.
En todos los centros se debe proporcionar a los internos una alimentación convenientemente preparada, que responda a las exigencias dietéticas de la población y a especificidades de edad, salud, trabajo, clima, costumbres y, en la medida de lo posible, convicciones personales y religiosas (según recoge el artículo 226 del Reglamento Penitenciario).
Pues sí, lógicamente en 2026, en España hay menús ad hoc para celíacos, musulmanes, vegetarianos, etc. Pero muchos se cuestionan que igual no habría que invertir tanto dinero en dar de comer a los presidiarios. Al año, solo en comidas, los centros estatales gastan alrededor de 100.000.000€. Eso son unos 6€ por preso/día en materia prima de comida. Que tampoco es tanto como se podría pensar, teniendo en cuenta que hay desayuno, comida y cena.
Un ejemplo de un día de la alimentación de un preso sería:
- Para desayunar: Pan con aceite o mantequilla/mermelada. Café con leche o infusión (En algunos centros se añade fruta y/o galletas).
- Para comer: De primero: Lentejas (¿igual se parecen al mejunje?… esperemos que no). De segundo: Canelones con carne (¡fan!). Y postre: Naranja. Acompañado siempre de pan y agua.
- Y para cenar. Algo más ligero que la comida. Por ejemplo; un plato de verdura o puré, con un segundo de pescado o huevo. Y fruta o yogur. Más el pan y el agua, claro.
En fechas festivas, como por ejemplo en Navidad, hay embutidos variados y langostinos de primero, cordero asado de segundo, natillas, helado y turrón de postre. Y pan y agua imagino. ¡Ojo! Que no en todos los centros sirven la misma comida. Los concursos públicos para las empresas de catering que quieran presentarse están bastante fraccionados por regiones y se presentan muchas empresas.
Varias empresas que se presentan y que ganan estos concursos, ¿sabéis donde más sirven su comida?… Redoble de tambores… ¡En los colegios! Sí, mismo menaje -esas bandejas metálicas recordemos-. Misma comida.
¡Ah! ¿Y sabéis donde más sirven? (los más avispados ya habrán llegado al lugar mentalemente). Sí, en las residencias para la gente mayor. ¡Claaaaro!
Es como que durante toda nuestra vida comiéramos del catering de una cárcel -¡lo cual no es malo per se eh!-. De pequeños en el colegio, desde los 3 años hasta los 18, luego hay un intermedio grande que te saltas si no eres un maleante -pero que igual, si no sabes cocinar, casi es peor- y terminas tu vida en el asilo, engullendo la misma comida mientras ves la “Ruleta de la Fortuna” o “Saber y ganar” -con un Jordi Hurtado que sorprendentemente ya es más joven que tú-.
¡Aprovecha y come en los mejores lugares que quieras! Que la vida son 2 reels.